Internet de las cosas: la varita mágica que convierte cualquier objeto en un medio de pago

Ya están aquí las correas de reloj capaces de pagar. Es un paso más en la progresiva extensión de los métodos de pago a todo tipo de objetos gracias al internet de las cosas.

Primero fueron las tarjetas de plástico, luego el pago por el móvil y ya se empieza a aplicar el pago por voz. La tendencia es clara: cada vez se utiliza menos dinero en efectivo.

Según el World Payments Report 2017, los pagos anuales globales sin efectivo pasarán de los 433.100 millones de dólares en 2015 a los 725.900 millones en 2020, con una tasa media de crecimiento anual del 10,9%.

Tras la voz, la próxima gran tendencia en los pagos es laoperativa en todo tipo de objetos, desde el coche hasta el frigorífico, gracias a las enormes posibilidades que abre el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). ¿Demasiado futurista? Un aparato tan analógico y con tantos siglos de historia como el reloj de pulsera ya demuestra que el futuro de los pagos pasa por todo tipo de objetos.

La firma alemana de relojes de lujo Montblanc acaba de presentar su solución para convertir el reloj, un reloj clásico, en una herramienta de pago. No, no es un ‘smartwatch’, un nicho de producto que no termina de despegar, por mucho que Apple sea uno de los principales promotores.

Se trata en realidad de la aplicación a sus productos de una solución desarrollada por la empresa de semiconductores NXP, en colaboración con Visa y Mastercard. La han llamado Mwallet2GO, y aspira a convertirse en una ‘marca blanca’ para el pago en el internet de las cosas.

MWallet 2GO integra diferentes tecnologías y aplicaciones para el pago, como la tecnología NFC (Near Field Communications, comunicaciones de campo cercano) y las propias herramientas de Visa (Visa Token Service) y Mastercard (MDES). Todo se plasma en un diminuto chip que Montblanc ha implantado en la correa del reloj, con la particularidad de que ésta se comercializa independientemente, así que puede usarse con otros modelos.

“El ejemplo de la correa de reloj es solo un paso más en el camino hacia el pago omnipresente”

Más allá de los elementos más técnicos de la seguridad, Montblanc ha reforzado la protección a través de una ‘app’ móvil. Cuando el usuario cierra el broche de la correa al ponerse el reloj, debe autentificar su identidad a través de la ‘app’, conectada al reloj mediante Bluetooth. Cada vez que se abre la correa, el dispositivo deja de estar verificado, con lo que ya no funciona en caso de robo.

El ejemplo de la correa de reloj que se convierte en un medio de pago es solo un paso más en el camino hacia el pago omnipresente, que superará los soportes actuales de los pagos móviles (PCs, teléfonos móviles y tabletas) y dará lugar a experiencias de consumo más fluidas y con menos fricción. La propia Montblanc, que también comercializa gafas y plumas, podría ir más allá de la correa del reloj, dado casi cualquier objeto es susceptible de convertirse en un medio de pago: hasta los grifos de cerveza ya han demostrado, en una prueba piloto desarrollada en Londres, que pueden cobrar su producto como el camarero más avezado.

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